My work is developed as a questioning and vindication of the painting language. I want to demonstrate its importance and validity, throughout a dialogue between its traditional traits and the advances of the audiovisual field.

An important part of my artistic process is the selection and construction of images that I use as references for my painting. On one hand, I use images found on the internet that I retouch and decontextualize in the search for new relationships and meanings.

On the other hand, I make my own models with waste materials. With them I make photography sessions in which I filter and digitally alter the images; these images will be used afterwards for its translation into the pictorial language. This process produces a continuous dialogue between virtual image, sculpture, photography and painting that are contained in the final result.

The models I build as references for my paintings have been becoming more relevant – to the point where I begin to think about them as sculptures that can have a relationship with the paintings in the same environment.

When translating from photography image to pictorial, I seek to enhance the inherent characteristics of both languages: definition of details, framing, volume rendering and photography blur; the colour, texture and materiality of painting. During this process the technique plays an important role, the medium gets transformed suggesting interesting new solutions as I move forward.

What really inspires me about the creative process is the ability to reach our emotional side through the intellectual fact in such straight forward way. The excitation of neurons. The neuronal firing.

The iconic permanence of the image, the strangeness of the perceptual dimension, the power of quotidian shapes and structures that make the visual dimension, the radical changes of contemporary beauty are my objects of analysis.

The study of these matters has triggered a decrease of representation in the pictorial images. Not to erase it, but to paradoxically boost it. This creates mixed feelings for the observer, who knows that he stands before an element or object that may exist, but which has in turn become enigmatic and unrecognizable. The antagonism between abstraction and figuration is therefore questioned. The illusion of abstraction steams from what may apparently be representative.

All the artworks are related by the common feeling that something disturbing is behind seemingly beautiful and frivolous images, as close to pop images hiding something defective inside. A fluctuation between a superficial and deeper level that suggest this hypothesis, updating Paul Valery’s radically contemporary words: "The deepest is the skin".
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Mi trabajo se desarrolla como un cuestionamiento y reivindicación de la pintura. Quiero demostrar su importancia y vigencia, a través de un diálogo entre sus características tradicionales y los avances en el mundo audiovisual.

Una parte importante de mi proceso artístico es la selección y construcción de las imágenes que uso como referentes para la pintura. Por un lado, uso imágenes encontradas en internet que retoco y descontextualizo buscando nuevas relaciones y significados.

Por otro lado, construyo maquetas con materiales de desecho. Con éstas realizo sesiones fotográficas, cuyas imágenes resultantes filtro y retoco digitalmente para posteriormente, trasladarlas al lenguaje pictórico. Este proceso produce un continuo diálogo entre imagen virtual, escultura, fotografía y pintura, contenido en el resultado final.

Estas maquetas que construyo como referentes para mis pinturas están adquiriendo cada vez más protagonismo, hasta el punto en que comienzo a reflexionar sobre ellas como esculturas que puedan relacionarse con las pinturas en un mismo entorno.

En el traslado de la imagen fotográfica a la pictórica busco intensificar las características inherentes a ambos lenguajes: la definición de los detalles, el encuadre, la representación del volumen y el desenfoque de la fotografía; el color, la textura y la materialidad de la pintura.

Lo que realmente me inspira del proceso creativo es la capacidad de alcanzar nuestro lado emocional a través del intelectual de la manera más directa posible. La excitación de las neuronas. El disparo neuronal.

La permanencia icónica de la imagen, la extrañeza de lo perceptivo, el poder de las formas cotidianas, las estructuras que conforman lo visual, los cambios radicales en la belleza contemporánea son mis actuales objetos de análisis.

A través de la investigación de estas cuestiones se ha ido generando en las imágenes pictóricas una reducción de la representación, no para anularla, sino, paradójicamente, para potenciarla originando una extraña sensación en el espectador, que sabe que está ante un elemento, un objeto, que podría existir, pero que se vuelve enigmático e irreconocible. Se cuestiona así la confrontación entre abstracción y figuración, desde lo aparentemente representativo surge la ilusión de la abstracción.

Todas estas imágenes se relacionan entre sí por la sensación común de que algo inquietante se encuentra detrás de lo aparentemente bello y frívolo, como imágenes cercanas al pop que esconden algo defectuoso en su interior. Se produce una fluctuación entre lo superficial y lo profundo que plantea la siguiente hipótesis, actualizando la frase de Paul Valery, radicalmente contemporánea: “Lo más profundo es la piel”